
Variedades de Aceituna
La Picual es la variedad principal de la provincia de Jaén y una de las más importantes del mundo. Se caracteriza por su personalidad, intensidad y un equilibrio entre amargor y picor que la convierte en un aceite con gran carácter. Sus aromas suelen recordar a la hierba fresca, la hoja de olivo y otros matices vegetales. Es una variedad muy apreciada por su estabilidad y por su excelente comportamiento tanto en crudo como en cocina.
La Arbequina es una variedad originaria de Cataluña que también se cultiva en diferentes zonas de Andalucía. Produce aceites suaves, delicados y especialmente aromáticos, con notas que pueden recordar a la manzana, la almendra y frutas maduras. Su menor intensidad de amargor y picor la hace muy agradable para quienes prefieren aceites más suaves y dulces.
La Hojiblanca es una de las variedades más extendidas de Andalucía, especialmente en las provincias de Córdoba, Málaga y Sevilla. Sus aceites presentan un perfil equilibrado, con aromas de hierba y frutas frescas y un agradable toque de amargor y picor. Es una variedad muy versátil que funciona especialmente bien en ensaladas, verduras, pescados y platos en los que se busca un aceite aromático.
La Royal es una variedad especialmente vinculada a la comarca de la Sierra de Cazorla, en la provincia de Jaén. Sus aceites destacan por un perfil suave y afrutado, con aromas delicados y una personalidad propia. Se trata de una variedad de gran interés por su carácter autóctono y por la singularidad de los aceites que proporciona.
La Frantoio es una variedad de origen italiano que se ha extendido por diferentes regiones productoras de aceite. Sus aceites suelen presentar aromas intensos y afrutados, acompañados de notas herbáceas y un equilibrio agradable entre amargor y picor. Es muy apreciada por su complejidad aromática y por su capacidad para aportar personalidad a numerosos platos.
La Leccino, también de origen italiano, produce aceites generalmente suaves y equilibrados. En sus perfiles aromáticos pueden aparecer notas de hierba, almendra y frutas, dando lugar a aceites agradables y fáciles de consumir. Su presencia en diferentes zonas productoras demuestra la capacidad de adaptación de esta variedad a distintos territorios y condiciones de cultivo.
La Cornicabra es una variedad tradicional especialmente representativa de Castilla-La Mancha. Sus aceites suelen destacar por una personalidad intensa, con notas verdes y frutadas y un característico equilibrio entre amargor y picor. Es una variedad apreciada por su estabilidad y por su capacidad para acompañar platos de cocina tradicional.
La Empeltre es una variedad tradicional del noreste de España, especialmente vinculada a Aragón. Produce aceites de perfil suave y agradable, normalmente con un frutado delicado y notas dulces. Su menor intensidad permite disfrutarla fácilmente en crudo, especialmente con pan, ensaladas y otros alimentos en los que se busca un sabor elegante.
La Morisca es una variedad tradicional presente principalmente en determinadas zonas de Andalucía occidental. Sus aceites pueden ofrecer perfiles aromáticos frutados y equilibrados, con matices que varían según el grado de maduración de la aceituna y las condiciones de cultivo. Es una variedad que forma parte de la diversidad oleícola de Andalucía.
La Lechín de Sevilla es una variedad tradicional andaluza que ha formado parte durante generaciones de la cultura olivarera de esta región. Sus aceites suelen presentar un frutado equilibrado y aromas vegetales, con una intensidad moderada. Su importancia histórica refleja la gran riqueza de variedades autóctonas que existen dentro del olivar andaluz.
La Manzanilla es una variedad conocida tanto por su utilización en aceituna de mesa como por su aptitud para la elaboración de aceite. Cuando se destina a la producción de AOVE, puede proporcionar aceites aromáticos y agradables, con matices frutados y vegetales. Es una variedad muy vinculada a la tradición olivarera andaluza.
La Verdial engloba diferentes variedades tradicionales presentes en distintas zonas de Andalucía. Sus aceites suelen destacar por su frutado y por una agradable sensación de frescura, aunque sus características pueden variar según el territorio. Son aceites que permiten descubrir perfiles aromáticos diferentes y enriquecen la diversidad de la producción oleícola andaluza.
La Arbosana es una variedad que, al igual que la Arbequina, tiene su origen en Cataluña y se ha incorporado a nuevas zonas de cultivo. Produce aceites con un marcado carácter frutado y una buena intensidad aromática. Puede ofrecer notas verdes y frescas, junto con un equilibrio que los hace interesantes tanto para consumir en crudo como para utilizar en diferentes preparaciones culinarias.
La Koroneiki es una variedad originaria de Grecia que ha despertado interés en distintos países productores de aceite de oliva. Sus aceites suelen destacar por un frutado intenso, con notas verdes y una presencia notable de amargor y picor. Su perfil recuerda a algunos aceites de carácter mediterráneo y aporta una interesante dimensión a la diversidad internacional del AOVE.
La Picolimón es una variedad menos extendida, pero de especial interés dentro de la diversidad oleícola de Andalucía y de otras zonas productoras. Sus aceites pueden presentar perfiles aromáticos particulares y diferentes matices frutados dependiendo de la zona y del momento de recolección. Las variedades minoritarias como esta contribuyen a conservar la riqueza genética y cultural del olivar.
La gran diversidad de variedades de aceituna permite descubrir un extraordinario abanico de Aceites de Oliva Virgen Extra, desde los más intensos y robustos hasta los más suaves, dulces y delicados. Cada variedad refleja las características del territorio donde se cultiva, el clima, el suelo y las tradiciones de sus productores. En especial, la Picual de Jaén representa una de las grandes expresiones del olivar español, pero conocer otras variedades permite apreciar toda la riqueza y complejidad del mundo del aceite de oliva.
A continuación te resumo algunas de las principales variedades de aceituna utilizadas para elaborar Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE), siendo en la provincia de Jaén, las variedades más representativas Picual y Royal, aunque también existen otras variedades minoritarias que contribuyen a la riqueza y diversidad del olivar jiennense.
- Picual – Principal variedad de Jaén, de sabor intenso, frutado y con notas de amargor y picor.
- Royal – Variedad autóctona de la Sierra de Cazorla, de perfil suave y afrutado.
- Arbequina – Suave, aromática y delicada, con notas de manzana y almendra.
- Hojiblanca – Equilibrada y versátil, muy extendida en Andalucía.
- Cornicabra – Intensa y aromática, tradicional de Castilla-La Mancha.
- Frantoio – De origen italiano, con aromas herbáceos y frutados.
- Leccino – Suave y equilibrada, también de origen italiano.
- Empeltre – Delicada y dulce, característica de Aragón.
- Arbosana – Afrutada y aromática, con una intensidad media.
- Koroneiki – Variedad griega de carácter intenso y marcado picor.
- Lechín de Sevilla – Variedad tradicional andaluza, de sabor equilibrado.
- Manzanilla – Muy conocida como aceituna de mesa, también utilizada para producir AOVE.
- Verdial – Afrutada y fresca, presente en diferentes zonas de Andalucía.
- Morisca – Variedad tradicional de Andalucía occidental, de perfil frutado.
- Picolimón – Variedad minoritaria que aporta diversidad al patrimonio olivarero.
Para más información, llámenos al teléfono 953 72 18 34 o use nuestro Formulario de contacto
